Es una pregunta que genera debate y recuerda estereotipos. Lo cierto es que se trata de una cuestión que surge en ciertos foros de internet y se posiciona como eje central de escasos libros, una cuestión sobre la que desgraciadamente se profundiza bien poco y cae en olvido rápidamente.

A raíz de la elaboración de la revista Actuales, y aún siendo una persona particularmente reacia a los radicalismos en cuestión de género, resulta casi inevitable reflexionar sobre este tema en referencia a todos aquellos ámbitos que nos afectan. Concretamente en el mundo del motor, y principalmente por ser mujer, me resulta complicado no indagar en este tema. Son muchos los puntos que se ven involucrados aquí, aunque las estadísticas se posicionan como la primera muestra de que algo falla para las mujeres en el mundo del motor. Si preguntáramos a nuestro alrededor qué mujeres piloto de rallyes conoce la gente, pocos darían una respuesta, lo que no quiere decir que no las haya. La francesa Michelle Mouton, ya retirada de la competición desde 1986, es un buen ejemplo de ello, ya que marcó historia en el automovilismo como la primera mujer en hacerse con el primer puesto del Mundial en 1981.
Como Mouton, actualmente existen otras mujeres pilotos y copilotos, aunque por desgracia ninguna ocupa los primeros puestos en el Campeonato Nacional de Asfalto en nuestro país, ni siquiera en el World Rally Championship. Por citar algún ejemplo entre muchos otros, Isolde Holderied se hizo hueco entre buenos pilotos de finales de los 90, y en España Mercedes Rueda consiguió despuntar en esa misma década. Actualmente en rallyes los nombres femeninos son escasos, aunque en Fórmula suenan los de María de Villota o Carmen Jordá como jóvenes promesas de los circuitos.

¿Las razones? Entre estereotipos que aún perduran, es un mundo considerado ‘de hombres’ para muchos. Está claro que dedicarse a los rallyes implica mucho sacrificio -¡ante todo económico!-, pero cuando eres mujer, las puertas están para la gran mayoría, pendientes de abrir. Esperamos que, como todo, esta situación cambie pronto para poder disfrutar de grandes talentos femeninos en el panorama internacional.


tintas facetas: como comunicador social, como traductor de significados sociales y como notario de la evolución social y política. La primera de ellas es quizá la más evidente, una vertiente de Kapuscinski que no puede disociarse de una época -la Segunda Guerra Mundial- marcada por la escasez y necesidad de supervivencia y una trayectoria de desarraigo marcada por la ruptura política.




anzas de Asia, con el auge de medios privados que esta frenando la censura., dónde cada día los medios resultan más eficaces como contrapoder.



